El inexistente milagro educativo: No cuadran cuentas de la memoria
17/01/2012 11:28 am
Durante la presentación de su Memoria y Cuenta, el Presidente Hugo Chávez, al referirse al tema educativo no aportó nada nuevo más allá de anunciar cifras generales sobre el comportamiento del sistema que, según el investigador y coordinador de la Memoria Educativa Venezolana, Luis Bravo Jáuregui, ni siquiera cuadran con las que ofrecen otros entes del Estado como el Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Estadística.
Según el académico hay discrepancias en aspectos como el número de niños sin escolarizar o el tamaño de la matrícula universitaria del 2011, para las cuales cada quien parece ofrecer sus propias cifras inconexas. Jáuregui considera que esto demuestra que lo que se pretende desde el gobierno es montar un discurso electoral basado en un ?milagro educativo inexistente a la vista de todos”.
Si con algo podemos contar los venezolanos es con las discrepancias entre lo que dicen los voceros del gobierno y el oficialismo. Bien sea por la necesidad de figurar, la de mostrarnos un país de maravillas que no existe o simplemente como evidencia de la terrible incompetencia que parece definir a todo aquel que de una u otra manera sea partícipe del desastre de gobierno revolucionario, lo único cierto es que aquí parece que se lanzan las cifras oficiales sobre cualquier cosa con el mismo azar con el que salen las bolas de un bombo de bingo.
Basta remitirnos a las semanas finales del 2011 para ilustrar el punto. Un día el presidente de PDVSA daba el número de viviendas construidas por la Misión Vivienda, un par de días después el ministro de vivienda daba otra totalmente diferente y entre ambos el mismísimo comandante presidente daba otra que no tenía que ver nada con ninguna de las otras dos.
Ejemplos como este sobran, bien sea que hablen de la producción de algún rubro, el monto invertido en programas sociales o el número de estrellas visibles en la noche caraqueña un día de enero cualquiera. Parece que ni siquiera sirven para ponerse de acuerdo en las mentiras que van a decir y eso ya dice mucho de ellos.